miércoles, 21 de noviembre de 2018

¿Qué es el ADVIENTO para el SALESIANO COOPERADOR?

El Adviento para un SALESIANO COOPERADOR comprometido, es un tiempo de espera con el cuál inicia la animación de las villas felices en los oratorios, es también el inicio del año litúrgico cristiano. Consiste en un período de preparación espiritual para la solemnidad del nacimiento de Jesús.
Para el SS.CC. y la iglesia católica, el primer domingo de Adviento marca el comienzo del año litúrgico, el cual tiene lugar el domingo siguiente al de la solemnidad de Cristo Rey, último domingo del año litúrgico anterior. La duración del Adviento varía entre veintidós y veintiocho días, dado que abarca los cuatro domingos previos a la solemnidad de la Navidad acompañados por un número variable de días de semana. En consecuencia, el primer domingo de Adviento se ubica entre el 27 de noviembre y el 3 de diciembre.
Si bien el Adviento precede inmediatamente al tiempo de Navidad, desde el punto de vista espiritual tiene por finalidad la preparación del creyente para la segunda venida de Cristo y el encuentro definitivo con Dios. El color litúrgico de estos días es el morado.

Un poco de historia

La palabra Adviento proviene del latín "Adventus" que significa la venida.  En un principio con este término se denominaba al tiempo de la preparación para la segunda venida de Cristo o parusía y no el nacimiento de Jesús como ahora lo conocemos  en Hechos 13,24 y Hechos 7,52 se usa Adventum para referirse a la Venida de Cristo en la Encarnación. Haciendo referencia a este tiempo la primitiva Iglesia meditaba sobre los pasajes evangélicos que hablan del fin del mundo, el juicio final y la invitación de San Juan Bautista al arrepentimiento y la penitencia para estar preparados.
 
No se sabe desde cuando se comienza a celebrar. En los antiguos leccionarios de Capua y Wursemburgo hacen referencia al Adventu Domini. En los leccionarios gregoriano y gelasiano se encuentran algunas plegarias con el título de Orationes de Adventu. Más tarde comienzan a aparecer las domínicas ante Adventum Domini, en las cuales al término adventus se le asocia con la preparación a la Navidad.
 
La primera referencia que se tiene a esta temporada es cuando el obispo Perpetuo de Tours (461-490) estableció un ayuno antes de Navidad que comenzaba el 11 de Noviembre (Día de San Martín). El Concilio de Tours (567) hace mención a la temporada de Adviento. Esta costumbre, a la cual se le conocía como la Cuaresma de San Martín, se extendió por varias iglesias de Francia por el Concilio de Macon en 581.
 
Existen algunas homilías, probablemente la mayor parte de San Cesáreo, Obispo de Arlés (502-542), en las que encontramos mención de una preparación antes de la Navidad; todavía, a juzgar por el contexto, no parece que exista ninguna ley general sobre la materia.

Fundamentos bíblicos
El Adviento es un tiempo litúrgico que comienza en el domingo más cercano a la fiesta de San Andrés Apóstol (30 de Noviembre) y abarca cuatro domingos. El primer domingo puede adelantarse  hasta el 27 de Noviembre, y entonces el Adviento tiene veintiocho días, o retrasarse hasta el 3 de Diciembre, teniendo solo veintiún días.
En la Vulgata latina se usa adviento de dos formas:

·          Para referirse a la Segunda Venida de Cristo-  Mateo 24,35, Mateo 24;39, 1Cor 15,23, 1Tes 2,19, 1Tes 3,13.
·          Para referirse al anuncio de la venida del Mesias encarnado- Hechos 13,24, Hechos 7,52.
¿Puede la iglesia elegir una fecha específica para celebrar un acontecimiento litúrgico?
San Pablo nos habla sobre elegir unos días mejor que otros:
Unos tienen preferencia por algunos días, mientras que para otros, todos los días son iguales, que cada uno se atenga a su propio juicio.
El que distingue un día de otro lo hace en honor del Señor; y el que come, también lo hace en honor del Señor, puesto que da gracias a Dios; del mismo modo, el que se abstiene lo hace en honor del Señor, y también da gracias a Dios. Romanos 14:5-6
San Pablo en estos versículos nos enseña que él ve bien que algunas personas tengan preferencias por algunos días y otras por otros, o sea que eso no es algo malo. El distinguir un día de otro es bueno si se hace en honor al Señor. Pues bien la festividad del Adviento es Cristocéntrica, pues Cristo es el centro de este tiempo litúrgico...por lo tanto ¿No justifica ya esto el poder tener unos días especiales en honor al Señor?


Pero además, encontramos en la Escritura más casos de tiempos que eran sagrados para el Pueblo de Dios: Levítico 23:23-37, Números 28:16-20, Nehemias 8:910.


Vemos como el Pueblo de Dios del Antiguo Testamento tenía días consagrados a Yahvé y en esos días se recomendaba comer bien y al que nada había preparado darle una porción de alimentos, y todos tenían que estar felices. ¿Acaso esto no es lo que hacemos en Navidad y Adviento? dicen en Navidad el corazón de la gente se ablanda, es por eso que el texto de Nehemías antes citado  es un reflejo de lo que para nosotros es el Adviento y la Navidad.


Pero incluso podemos encontrar como el pueblo de Dios se preparaba para las fiestas sagradas:
·         Después prepararon la Pascua para sí y los sacerdotes, porque los sacerdotes, hijos de Aarón, estuvieron ocupados hasta la noche en ofrecer holocaustos y grasas. Por eso los levitas la prepararon para sí y para los sacerdotes, hijos de Aarón. 2Cronicas 35:14.
·       En el Nuevo Testamento  encontramos como los discípulos de Jesús también se preparan para días santos: “Ellos hicieron como Jesús les había ordenado y prepararon la Pascua”. Mateo 26:19.
·         La preparación para recibir a Jesús es tan importante que hasta en el Nuevo Testamento se nos dice que Dios manda al pueblo un mensajero para que el pueblo se PREPARE:
·          Comienzo de la Buena Noticia de Jesús, Mesías, Hijo de Dios, como está escrito en el libro del profeta Isaías: "Mira, yo envío a mi mensajero delante de ti para prepararte el camino”.  Marcos 1:2.
¿Si el pueblo de Dios tuvo que prepararse para recibir a Cristo, porque nosotros no hemos de hacer lo mismo? Podemos decir sin temor a equivocarnos, que en Marcos 1:2, se anuncia el primer ADVIENTO, la primera preparación que la Iglesia tiene que hacer para recibir a Cristo. Recordemos que el profeta Isaías ya predijo que vendría Cristo y también enseñó al pueblo de Dios como debía prepararse para este acontecimiento:
 
"Decid a los cobardes de corazón:  ¡Sed fuertes, no temáis! Mirad a nuestro Dios que va a venir a salvarnos".  Is 35: 4.
 
Esta invitación se hace cada vez más apremiante a medida que se acerca la Navidad, enriqueciéndose con la exhortación a preparar el corazón para acoger al Mesías.
Con todo esto comprobamos que el dedicar tiempo a prepararnos para recibir a Cristo era algo normal en los relatos bíblicos, es más incluso hemos visto como el pueblo de Dios tenía sus fiestas y días santos.


La enseñanza de la biblia sobre la corona de ADVIENTO.

Algunos grupos protestantes y sectas, suelen criticarnos por usar la corona de adviento en nuestras casas diciendo eso no es bíblico, sino que es algo heredado del paganismo y por tanto nos estamos paganizando. Mi respuesta es: Si San Pablo se hizo judío para ganarse a los judíos (1Cor 9,20-22), la Iglesia de igual manera para evangelizar al mundo a veces ha tenido que usar elementos paganos y darles un sentido totalmente cristiano.

·         Hojas de árboles y arbustos perennes: Los pinos, acebos, tejos son todos plantas cuyas hojas son perennes, esto es soportan el frio no se caen, permanecen para siempre en el árbol. Estas hojas representan la Inmortalidad y la vida eterna, la cual es Cristo mismo: Vida (Juan 11,25 , Juan 1,4 y Juan 14,6). La inmortalidad (1Timoteo 6,16 y 1Tim 1,17). Pero también significa que nosotros gracias a la venida gloriosa de Cristo adquiriremos inmortalidad y vida eterna (1Cor 15,53-54, Romanos 2,7 Juan 5,24 y Juan 6,40).
·         La corona es circular, ya que esto simboliza la eternidad de Dios, que no tiene principio ni fin, sino que es el alfa y el omega. La biblia es muy clara en esto: Dios es eterno (Romanos 16,26 , Apoc 1,8, Apoc 21,6 y Apoc 22,13).
·         Las cuatro velas simbolizan las cuatro semanas de adviento. Partiendo de la Idea de que Cristo es la Luz del mundo, y nosotros debemos ser luz para el mundo (Juan 8,12 y Mateo 5,14). De esta forma se han distribuido las velas en diferentes colores para que cada color le da un significado más bíblico y puro: Tres velas de color púrpura que nos recuerdan la oración, la penitencia y los sacrificios, el mismo Cristo fue vestido de púrpura en la pasión (Marcos 15,17 Juan 19,5). Finalmente la última vela es rosa, simboliza el "gaudete semper in Domino"  (Filipenses 4,4)  es decir, el Regocijo en el Señor, es el Domingo de regocijo, de espera ansiosa y alegre la llegada del Señor. El rosa representa esta alegría. Los cristianos debemos estar siempre Alegres (Salmo 69,5, Salmo 99,1-2), siempre con regocijo porque vino el Señor a salvarnos.


Por lo tanto hermanos de comunidad de los Salesianos Cooperadores habremos de empezar una de las etapas del año litúrgico más hermosas, “ El Adviento”. En esta etapa debemos preparar nuestro corazón y nuestra mente para la venida del Señor. Las Navidades no son fiestas de consumo y gastos, sino son un tiempo en el que debemos vivir humildes y sencillos pues el Rey de Reyes nació tan solo en un pesebre. Por ello, este tiempo debe hacernos más espirituales y no al contrario. Así lo enseña la Escritura:
 
         “Allí donde esté tu tesoro, estará también tu corazón”.  Mateo 6:21
 
¿Cuál es  tu tesoro? Esta pregunta nos la deberíamos hacer todos, y seguramente nuestra respuesta sería: las cosas materiales como dinero, familia, bienes, casas etc. Sin embargo, nuestro tesoro debe ser nuestra fe puesta en Cristo, y en este tiempo una gran luz está a punto de nacer, por lo que esta luz debe iluminarnos a seguir el camino correcto. Así que Pueblo de Dios, prepara tu corazón para recibir la LUZ DEL MUNDO.

Referencias 
 -  ACI-PRENSA
 -  FUNDACIÓN ALETEIA 
 -  CATHOLIC. NET 
 -  CALENDARIO LITÚRGICO 
 -  PORTAL DE LA PASTORAL JUVENIL REPÚBLICA. DOMINICANA